martes, febrero 13, 2007

Desesperanza... (Morelia - Atlante)


Un inicio menos alentador no pudo haber ocurrido, con una derrota...

Asi comenzó el Torneo de Clausura 2007 para el Atlante, en el cual siempre existe la esperanza de sus pocos pero fieles aficionados para lograr el boleto a La Liguilla y lograr el sueño que no se consigue desde la temporada 92-93 (aunque peor es para el Atlas, por mencionar algo, que no lo logra un campeonato desde la década de los 50's).

Se notó un equipo desconectado como pensando aun que estaban en un partido de pretemporada, dado así que el primer gol cayó al minuto 3 de acción en un pase que parecia un cambio de juego y el cual aprovecho el ex-atlantista Fernando Arce para empalmar de primera intención y sorprender a Federico Vilar que esperaba un centro del jugador dejando descubierto el primer poste por donde se metería el balón.

Pasaba el tiempo y los Potros no "sentían lo duro sino lo tupido"; constantes llegadas de los Mariposones Monarcas que inquietaban a una defensa desordenada, además de un inexistente medio campo, marcaba el destino de los Azulgranas, llegando así el segundo gol de la Monarquía que en una serie de rebotes, Arce volvió a prender el balón de aire con la suficiente fuerza para vencer a Vilar, que alcanzó a tocar el esférico pero que terminó por morirse en el fondo de las redes.

Antes de terminar el primer tiempo, el Atlante pudo descontar a través del "Grillito" Biscayzacú, en una jugada a balón parado donde Mario Hernández Lash remata de cabeza, el balón se estrella en el poste y es donde el Grillo toma el rebote para marcar el tanto Atlantista. Sin merecerlo, estuvo a punto de empatar, en una serie de imprecisiones de la zaga moreliana donde Moises Muñoz desvió el balón con notables reflejos felinos evitando la caída de su marco.

Para el segundo tiempo, con más garra y coraje que ideas futbolísticas, los Potros estuvieron presionando en busca del empate y en un error del portero de los Monarcas con un mal despeje, el chileno Canío recibió el balón y entró al área pero fue jalado por un defensor y el árbitro no sancionó con un tiro de penal. Sin claridad en la llegada todo se iba en tiros desviados que mostraban la desesperación de los visitantes.

El último clavo en el ataúd llegó al minuto 66, en un contrataque guiado por Pavlovich despues de un error del "Chicharo" González en un mal pase, para que en otra serie de jugadas circunstanciales en el área azulgrana diera como resultado un tiro bombeado de Ignacio Carrrasco para poner el marcador definitivo.

Esperemos que solo sea un mal comienzo, un mal partido y que con el andar del torneo, mejore el nivel futbolístico del Barcelona de América y no es el de Guayaquil (por lo menos en los colores del uniforme), los ¡POTROS DE HIERRO DEL ATLANTE!.

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